odontologia-conservadora-542x292La odontología conservadora está relacionada con la conservación de los dientes naturales. Su objetivo es preservar los dientes que aún tienen función estética importante.

Empastes

Es normal la presencia de bacterias en la superficie de los dientes. Estas bacterias sobreviven cómodamente en aquellas zonas donde el diente no es cepillado o donde se le limpia con dificultad. En su metabolismo las bacterias producen unos ácidos que afectan al diente, provocando cavidades o huecos en éste. A esto nos referimos cuando hablamos de caries.

Estas cavidades o huecos se van haciendo cada vez mayores hasta provocar tremendas destrucciones en los dientes, y que con frecuencia hacen que sea necesario extraer ese diente.

A tiempo, cuando una cavidad de caries no es demasiado grande, podemos limpiarla, desinfectarla, y taparla con productos especiales, lo que llamamos obturación o “empaste”.

Este tratamiento busca salvar el diente al detener el crecimiento de la cavidad, lo que se consigue en aquellas caries diagnosticadas y tratadas a tiempo.

Por ello son especialmente importantes las revisiones periódicas en la clínica, pues con frecuencia cuando una persona ve algo raro en su boca o nota dolor, es demasiado tarde.

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Endodoncias

Un diente se compone de dos partes:

La corona es la parte del diente que es visible en la boca.

La raíz se extiende en el hueso de la mandíbula, el anclaje del diente en su posición.

La pulpa dental se compone de tejido blando que incluye los nervios y los vasos sanguíneos. Un solo diente puede tener más de un canal de la raíz.

En caso de una infección muy avanzada, o un trauma o golpe fuerte en la pieza dental se intenta salvar la pieza y realizar el tratamiento de endodoncia.

Para curar la infección y salvar el diente, el dentista perfora en la cámara pulpar y elimina la pulpa infectada y luego perfora el nervio del conducto radicular con los taladros en forma de agujas largas. Una vez hecho esto, el dentista llena cada uno de los canales de la raíz y la cámara con un material inerte y sella la abertura. Este procedimiento se conoce como terapia de conducto radicular. Con la eliminación de los nervios y el suministro de sangre desde el diente, lo mejor es que el diente se refuerce con una corona. El procedimiento se realiza con anestesia local, por lo que es totalmente indoloro.